Hace años, en obra la batería era “para rematar” y el cable mandaba. Hoy, si trabajas a diario, lo normal es justo lo contrario: el cable se queda para máquinas muy concretas y la batería se lleva el grueso del trabajo. ¿Motivo? Menos tiempo perdido, menos líos de alargadores y, en la mayoría de casos, potencia y autonomía suficientes para... sigue leyendo
